La vida te da. La vida te quita.

Aunque este no es un proceso que necesariamente he vivido solo siendo adulto, a muchas personas solo les pasa al comenzar la adultez, esto es, percibir cuánto han perdido de lo que hacían siendo niños o jóvenes.
Me imagino que es natural que, con el correr de los años, las personas vayamos sintiendo que la vida nos ha quitado ciertas cosas, personas, momentos, actividades que solíamos realizar y que, a cambio nos ha dado responsabilidades.
Justamente cuando me siento abrumada por las responsabilidades de la vida de adulto es cuando empiezo a sentir la falta de libertad, esa libertad que me permitía no hacer nada si no lo quería, pues nadie dependía de mí. A veces siento ganas de tirarme en la cama y escuchar música, como lo hacía cuando era adolescente y llegaba del colegio, después de hacer las tareas -obviamente, era una niña responsable jajaja-. Pero ahora no puedo darme esos lujos, pues no pasan ni 10 segundos y ya tengo encima a mi hijo pidiendo un poco de atención, o recuerdo que tengo ropa que tender, platos que lavar, libros por leer,  proyectos por terminar... y la lista sigue.
Éste es sólo un ejemplo. Otro que me ha penado en estos días es sentir nostalgia por lo que no viví (compartir con mis amigos, salir un poco más, tal vez conocer más personas, ser menos 'cuadrada' en mi forma de pensar, disfrutar más y llorar menos... etc) y sentir falta de lo que sí tuve (los abrazos, risas y "te quiero" de mis amigos, su sola presencia en lo cotidiano, las caminatas por la playa, los atardeceres reflexionados, por nombrar algunos). Y esas son solo algunas de las cosas que extraño y que me hacen falta, unas más, otras menos, y que no sé si podré darme el lujo de volver a vivirlas. A cambio de eso, la vida me da otras alegrías, me da la posibilidad maravillosa de compartir con mi hijo y mi esposo, de sentir su amor y me da una segunda oportunidad (en realidad cuarta, pero no le cuenten a nadie) de volver a formarme profesionalmente...
La vida me dio. Yo escogí qué tomar y qué dejar de lado.
La vida me da y sigo escogiendo, aunque ahora espero abrir más los brazos para perderme lo menos posible de todo lo que me ofrezca. Ahora quiero recuperar los lazos que me importan, las personas que extraño y que me hacen verdadera falta.

No hay comentarios.: