Juntas de ex-compañeros

Una situación que siempre se ha dado, pero que se ha potenciado con el uso masivo de las redes sociales, son las reuniones de ex-compañeros. Y lo escribo en este blog porque siento que es parte de la vida adulta eso de rememorar, de mirar hacia atrás, de recordar lo vivido, compartirlo con la gente con la que lo viviste, copuchar en qué anda la vida de tus "amigos" que no ves hace mil años, pensar en lo bien o lo mal que le ha hecho la edad a algunos, etc.
Hoy tenía una de esas juntas. Si bien no era precisamente una junta de ex-compañeros, era una reunión con personas con las que compartí durante varios años y, llámenme antisocial (es cierto, lo soy y siempre lo he sido) pero no me animé a ir. Se me hizo un mundo tratar de mantener una conversación durante un par de horas que solo girara en torno a lo que fue, ya que no hay mucho en común en el presente.
Los caminos se separan si dejas que lo hagan y eso fue lo que hice hace casi 10 años. Ha pasado mucha agua bajo el puente. Por ahí algunos conflictos que podrían haber salido a la luz nuevamente y que no estaba con ánimos de enfrentar. La confianza y los lazos desaparecieron; es más, lo que nos unía ya no es parte de mi vida.
Suelo quejarme de los pocos lazos afectuosos que he mantenido a lo largo de mi existencia, pero no me nace forzar situaciones ni menos forzarme a mí misma a mantener dichos lazos si no me siento cómoda con ellos. Sé que a la mayoría de las personas les gusta y esperan este tipo de reuniones, pero sinceramente confieso que a mí me ponen tensa. Otra más de mis resistencias a ser una mujer adulta.

1 comentario:

PAUMITRI dijo...

En esta vida hay que hacer lo que a uno le gusta hacer y no por cumplir ciertos compromisos compañeriles de vidas pasadas atrás, es obligación ir. Por lo menos yo he faltado a dos si es que no es más, porque hay ciertos lugares, con ciertas personas que realmente ya no me interesa estar, puede que suene feo y pesado lo que digo, pero es mi franca realidad jajaja Así que te entiendo y harto.

Un abrazo grande Francis y estaré esperando tus escritos ;)